Laura Astrain

Laura Astrain
Laura Astrain

Laura Astrain

La vida era hacer y deshacer maletas. Viajar entre semana y los fines de semana organizar lo de la siguiente. Así un par de años antes de renunciar a mi trabajo “de oficina”, en el que llevaba 10 años trabajando como nutrióloga. Me molestaba no poder ser constante en mi práctica y no estar feliz con esa vida. Así que decidí hacer lo que más me llena de satisfacción: practicar yoga y compartir mi práctica con los demás. Ahora puedo practicar y enseñar yoga y ser nutrióloga e integrar ambas cosas sin pasar días en una oficina sin poder hacer lo que me gusta. Decisiones que dan miedo pero que agradeces haber tomado cada uno de los días subsecuentes a esa decisión.

Comencé a estudiar yoga en un pequeño estudio en Puebla llamado Ganesha, con Paloma Baker hace aproximadamente 10 años, un estudio muy singular lleno de buena energía que repartía Paloma entre sus alumnos todo el tiempo, un lugar encantador. Mi primer acercamiento al yoga fue practicando Jivamukti, y tres años después más o menos, comencé a practicar Ashtanga, estilo que actualmente practico y comparto con los alumnos, porque creo que no enseñamos, creo más bien que compartimos todo lo que el yoga nos ha dado para que todos puedan acompañarnos en el camino de crecimiento personal, espiritual y de conocimiento que te proporciona la práctica.

Estudié con diferentes maestros, Paloma Baker, Sharon Gannon, David Life, Yogeswari, Michael Gannon, David Swenson, Kino Mc Gregor, y en 2014 hago la Formación de Maestros en Mukta Yoga, donde llevaba practicando algún tiempo y a donde conocí a Amado Cavazos, a quien considero uno de mis principales maestros de Ashtanga. En 2015 continúo mi preparación con David Swenson nuevamente, en un curso intensivo de 40 horas, que me proporciona aún más herramientas para compartir y para mi propia práctica. Ese mismo año decido viajar a India, a la ciudad de Mysore para practicar en la escuela de Pattabhi Jois, creador de las series de Ashtanga y donde tengo el privilegio de practicar en el shala de Saraswathi Jois durante noviembre y diciembre, una experiencia enriquecedora que cambia mi práctica y la forma de compartirla radicalmente.

Me gusta mucho dar clases… es algo que disfruto y comparto con mucha alegría y devoción. Me gusta ver a los alumnos concentrados e inmersos en su práctica y trato de que vayan un poco más allá de la postura, que la entiendan y descubran sus beneficios y que reconozcan su práctica desde ahí y no solo desde la parte física, la postura siempre llega sola cuando integramos todo lo demás. Agradecida siempre porque los alumnos compartan su energía conmigo y por dejarme compartir mi práctica con ellos. Namasté.