Yoame Escamilla

Yoame Escamilla
Yoame Escamilla

Yoame Escamilla

Más de diez años tuvieron que pasar en mi práctica de yoga para finalmente decidirme por el camino de la enseñanza. Una parte de mi quería profundizar en el conocimiento del yoga, pero la otra, más racional, me incitaba a no distraerme de mi camino profesional ya elegido. La respuesta, como muchas otras, la encontré en el mat:
Si te gusta, ¡hazlo! Ríndete…
Mukta, mi lugar de práctica habitual, llevaba un par de años formando maestros. Era, por naturaleza, el lugar donde quería aprender. Y así fue. Pertenezco a la 3era generación de maestros egresados de Mukta. 200 hrs de conocimiento que he ido integrando a mi práctica como docente y practicante continua. Estudié también con Brigitte Longueville la formación de alineación restaurativa. Paso a paso, voy encontrando mi forma de compartir con los alumnos lo que, en mí, ha sido semilla fértil: aprender a respirar. Y desde ahí, las asanas y la vida suceden.
He tenido la fortuna de practicar y aprender de grandes maestros:
Twiggy Romero; maestra y semilla que echó raíces definitivas de yoga; Andrea Borbolla y el amor que contagia por la práctica; Oscar Velázquez y su ritmo siempre preciso en clase; Sahajananda y el silencio del cuerpo y la mente; Ann Moxey; Amado Cavazos; Fer Cuautli, Smriti Singh, Dharma Mittra, David Swenson, James McIntyre… La lista, como la gratitud, infinita.
Me gusta compartir con los alumnos desde la vivencia y la empatía; cada quien su historia, cada quien su cuerpo. Una práctica multinivel que permita a cada uno habitar-se y desde ahí, reconocer cómo se alinea el cuerpo, desde dónde se genera el movimiento, qué se aprehende y qué se suelta en cada respiración, en cada postura, en cada clase, en cada decisión.